Rosário de las Lágrimas de Sangre

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Oración Inicial:

"¡Jesús Crucificado.! Arrodillados a Vuestros pies, Os ofrecemos las lágrimas de sangre de aquella que Os acompañó en Vuestro camino doloroso de la Cruz, con intenso amor participante. Haced, oh buen Maestro, que apreciemos las lecciones que nos dan las lágrimas de sangre de Vuestra Madre Santísima, a fin de que cumplamos Vuestra Santísima Voluntad aquí en la tierra, de tal modo que seamos dignos de Alabaros en el cielo por ...toda la eternidad. Amén.

Se contemplan los Misterios


SIETE MISTERIOS. (Dolores de Nuestra Señora en la tierra).

1º La espada que traspasó Su Alma- Conforme a la profecía del Viejo Simeón, en el Templo.
2º La huída de la Sagrada Familia hacia Egipto.
3º Nuestra Señora pierde a Su Divino Hijo por tres días.
4º Su encuentro con Nuestro Señor todo flagelado, cargando Su pesadísima Cruz en la calle de la Amargura.
5º La bárbara crucifixión y muerte de Su Divino Hijo.
6º Nuestra Señora recebe en sus brazos su Hijo enteramente llagado y traspasado por la lanza.
7º Nuestra Señora acompaña a Su Divino Hijo a la sepultura.


En vez del Padre Nuestro, se reza:
"Oh Jesús, mirad las lágrimas de sangre de aquella que más Os amó en el mundo y Os ama más intensamente en el cielo".


En vez de las Ave-Marías, se reza siete veces:

"Oh Jesús, atended nuestras súplicas:
En virtud de las lágrimas de sangre de Vuestra Madre Santísima".

En el fin se repite tres veces:

"'Oh Jesús, mirad las lágrimas de sangre de aquella que más Os amó en el mundo y Os ama más intensamente en el cielo".

Oración final

Oh Maria, Madre de amor, de los dolores y de misericordia, Os suplicamos: unid Vuestras súplicas a las nuestras a fin de que Jesús, Vuestro Divino Hijo, a quien nos dirigimos, en nombre de Vuestras Lágrimas Maternales de Sangre, atienda nuestras súplicas y se digne concedernos las gracias por las cuales Os suplicamos, la corona de la vida eterna. Amén.
Que Vuestras Lágrimas de Sangre, oh Madre de los dolores, destruyan las fuerzas del infierno.
¡Por Vuestra Mansedumbre Divina, oh Jesús Crucificado, preservad al mundo de la pérdida amenazadora!